Si tuviera que ponerle una fecha a Morrito Miniaturas, sería un 24 de septiembre de hace cuatro años. Sin embargo, considero que fue gestándose mucho antes. Mi padre fue artesano y me decía cariñosamente "Morrito". Confeccionaba casas de campo en miniatura, con madera y diversos materiales reciclados, y crecí viéndolo trabajar en ello. 

Desde niña me han llamado la atención las cosas pequeñas, como juguetes, dibujitos y papelitos. Todo esto, junto a recuerdos familiares en la casa de mi abuela paterna, donde la comida era una celebración, se aunaron en este emprendimiento. Aquí condenso todo el amor por mi familia, por lo vintage, por los sentimientos maravillosos en el encuentro donde el mate está presente.

Este no siempre fue mi trabajo a tiempo completo, y hoy lo es. En parte (y sobretodo) gracias a las clientas que eligen regalar una pieza representativa de algún recuerdo en común. Esa es la esencia de Morrito Miniaturas.

Todos los detalles están pensados con el mismo amor con el que se prepara una comida para recibir a seres queridos, para decirle "te quiero" a alguien sin atreverse a enunciarlo. Morrito Miniaturas es mi forma de decir "te quiero, papá", y evocarlo cada vez que alguien me llama "Morrito".

Espero que disfrutes tus accesorios, tal como yo soy feliz haciéndolos.

Con amor,

Camila.